Mi perro no duerme por la noche: por dónde empezar

Mi perro no duerme por la noche: por dónde empezar

Un perro adulto duerme muchas más horas que tú, pero las duerme de otra manera: en tramos cortos y despertándose a menudo. Saberlo cambia qué es raro y qué no, y separa el perro que se aburre del que tiene un motivo médico para estar despierto.

Hay dos maneras de que un perro no te deje dormir, y conviene no confundirlas. Una es que el perro esté haciendo lo normal —dormir como duermen los perros— y que lo raro sea nuestra expectativa. La otra es que algo haya cambiado, y entonces el insomnio es un síntoma y no una manía. Este artículo va de distinguirlas, porque las soluciones no se parecen en nada.

Cómo duerme un perro, que no es como dormimos nosotros

Empecemos por deshacer la cifra que todo el mundo repite. Se lee en todas partes que un perro duerme «entre doce y catorce horas al día», y ese número concreto no sale de ningún estudio: los trabajos que lo han medido dan resultados que van de las siete y pico a las dieciséis horas. La horquilla es tan ancha por un motivo entendible — depende de si cuentas como sueño ese estado intermedio de duermevela en el que el perro pasa buena parte del día, y de si mides con acelerómetro (que confunde estar quieto con dormir) o con vídeo.

Lo útil de todo esto es lo que no cambia: duerme muchas más horas que tú y las reparte por todo el día. Así que un perro que se pasa la tarde durmiendo no está enfermo ni deprimido, está haciendo su horario. Los perros mayores duermen aún más en total, aunque duerman peor.

La diferencia importante es otra. Nosotros dormimos de un tirón; el perro tiene sueño polifásico: se duerme rápido, en tramos cortos, y se despierta muchas veces a lo largo de la noche. Es la herencia de un animal que necesitaba poder reaccionar; por eso levanta la cabeza cuando pasa un coche y por eso vuelve a dormirse en un minuto. Un perro que se despierta varias veces por la noche no tiene insomnio: tiene sueño de perro.

Lo que sí es señal es el cambio. Un perro que siempre dormía del tirón y lleva dos semanas dando vueltas, gimiendo o pidiendo salir a las cuatro de la mañana está diciendo algo.

Lo que casi siempre es: día flojo, noche larga

La causa número uno en perros adultos sanos es la más aburrida: no ha gastado bastante. Y ojo, gastar no es sólo andar. Un perro que hace el mismo recorrido de siempre, con la misma correa y sin oler nada nuevo, ha hecho ejercicio pero no ha usado la cabeza — y la cabeza es lo que más cansa.

  • Deja que huela. Un paseo de media hora en el que el perro rastrea a su ritmo cansa más que uno de una hora tirando de la correa.
  • Mete algo de trabajo mental: buscar comida escondida por el salón, un juguete dispensador, cinco minutos de obediencia. Se hace en casa y no cuesta nada.
  • Mueve la cena y la última salida. Un perro que cena muy pronto puede tener hambre a las cinco de la mañana; uno que sale por última vez a las siete de la tarde puede necesitar orinar de madrugada.
  • Rutina estable. A la misma hora, con las mismas señales de que se acabó el día: luces bajas, casa tranquila, su sitio.

Ese sitio importa más de lo que parece. Un perro que duerme en un suelo duro y frío cambia de postura toda la noche, y en un perro mayor con articulaciones sensibles eso es la diferencia entre descansar y no. Las camas se comparan por precio en camas, y el material de paseo que hace que la salida cunda, en paseo.

Dónde duerme: la pregunta de la cama

Aquí hay evidencia y es más matizada de lo que suele contarse. Cuando se ha medido la calidad del sueño de personas que duermen con perro, tener al perro en la habitación apenas perjudica el descanso — mucha gente incluso duerme mejor acompañada. Lo que sí se asocia a un sueño humano más fragmentado es que el perro duerma encima de la cama.

O sea: si quieres a tu perro cerca, la habitación es una buena solución de compromiso, y no hay ninguna razón de comportamiento que obligue a echarlo. La cama ya es cuestión de cuánto valoras tu propio descanso.

Cuando el motivo no es el aburrimiento

Estas son las causas que conviene tener presentes, sobre todo si el cambio ha sido reciente:

  • Dolor. Es la primera sospecha en un perro que antes dormía bien, sobre todo si es mayor: un perro que se levanta, se estira y vuelve a tumbarse cada media hora puede estar buscando una postura que no le duela. Y hay un detalle que obliga a tomárselo en serio: cuando se midió con acelerómetro el descanso nocturno de perros con artrosis, pasaban menos parte de la noche en reposo que los sanos… y los cuestionarios a sus dueños no detectaron esa diferencia. Es decir, se puede estar durmiendo mal por dolor sin que en casa se note. Cuando se les trató el dolor, la actividad nocturna bajó.
  • Necesidad de orinar. Beber mucho más y pedir salir de noche es un cambio que merece analítica, no una regañina.
  • Picor. Un perro que se rasca o se lame de madrugada tiene un problema de piel o de parásitos, no de sueño; el porqué reaparecen y qué hacer está en pulgas y garrapatas.
  • Ansiedad. Un perro que sólo está inquieto cuando se queda solo, o que empezó tras una mudanza o un cambio en casa, tiene un problema emocional que se trabaja con un profesional del comportamiento.
  • Ruido. Tormentas, petardos, obras. Hay perros a los que una noche de fuegos artificiales les descoloca el sueño durante días.
  • Disfunción cognitiva en perros mayores. Es el equivalente canino de un deterioro cognitivo, y la alteración del ciclo sueño-vigilia es uno de sus signos más tempranos y característicos: perros que duermen de día y deambulan de noche, a veces desorientados, mirando a la pared o pidiendo salir sin motivo. Los veterinarios lo resumen con las siglas DISHAA — desorientación, cambios en la interacción, alteración del sueño, pérdida de los hábitos de eliminación aprendidos, ansiedad y cambios en la actividad. Y aquí va el dato que justifica pedir cita en vez de encogerse de hombros: en un estudio con casi mil perros mayores, se estimó que un 14% tenía deterioro cognitivo y sólo un 2% tenía el diagnóstico hecho por un veterinario. Tiene manejo, y cuanto antes se aborde, mejor.

Y si es un cachorro

Un cachorro que llora las primeras noches no está manipulando a nadie: acaba de dejar a su madre y a sus hermanos y es la primera vez en su vida que duerme solo. Además su vejiga es pequeña y necesita salir de madrugada durante unas semanas. Lo que recomiendan las guías de comportamiento es ponerle la cama en tu habitación al principio, atender la salida nocturna sin convertirla en fiesta —al patio, hace pipí, vuelve a la cama, sin juego— e ir alejando su sitio poco a poco si es que quieres que acabe durmiendo en otro sitio. Dejarlo llorar solo la primera noche funciona con algunos y deja miedo instalado en otros.

El resto del equipo de esas primeras semanas está en productos para perros, con el precio de cada tienda al lado.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas duerme un perro adulto?

Menos concreto de lo que se suele decir: la cifra de «doce a catorce horas» que circula por todas partes no procede de ningún estudio, y los trabajos que lo han medido dan entre siete y dieciséis horas según cómo se mida y de si se cuenta la duermevela. Lo que sí es seguro es que duerme muchas más horas que una persona y las reparte a lo largo del día, así que verlo dormir toda la tarde no significa nada malo.

¿Es normal que se despierte varias veces por la noche?

Sí. El perro tiene sueño polifásico: duerme en tramos cortos y se despierta con facilidad, y vuelve a dormirse enseguida. Lo que no es normal es el cambio: un perro que siempre durmió del tirón y de pronto lleva semanas inquieto está señalando algo.

¿Es malo dejar dormir al perro en mi cama?

Para el perro no tiene nada de malo. Para ti, depende: los estudios que han medido el sueño humano encuentran que tener al perro en la habitación apenas afecta al descanso, mientras que tenerlo encima de la cama sí se asocia a un sueño más fragmentado. La habitación suele ser el buen término medio.

Mi perro mayor duerme de día y deambula de noche, ¿qué le pasa?

Ese patrón concreto —día dormido, noche deambulando, a veces desorientado— es uno de los signos característicos del síndrome de disfunción cognitiva canina, y merece consulta veterinaria. También puede ser dolor articular, que molesta más en reposo. En un perro mayor, una noche que cambia no se atribuye a la edad sin más: se mira.

¿Cuánto tarda un cachorro en dormir toda la noche?

Menos de lo que parece cuando estás en mitad de ello: hacia los cuatro o cinco meses la noche suele estar consolidada y desaparecen las salidas de madrugada. En un seguimiento de cachorros, a las dieciséis semanas ya dormían unas siete horas seguidas de noche. Ayuda mucho que su cama esté al principio en tu habitación y que las salidas de madrugada sean rápidas y aburridas, sin juego ni fiesta.

¿Le doy algo para que duerma?

Nada por tu cuenta. Los medicamentos humanos para dormir son peligrosos en perros y los suplementos tampoco son inocuos ni sirven para todos los casos. Además, medicar el síntoma tapa la causa: si el perro no duerme por dolor, por picor o porque bebe más de lo normal, lo que hace falta es un diagnóstico.